En los tiempos dorados de París, se revive una atmósfera evocadora de Proust en los Bains Guerbois, acompañado por un íntimo amigo. Tras sumergirse en baños de vapor y regalarse masajes, emerge el momento para disfrutar pausadamente de una taza de té. Un té negro infusionado con arándanos y toques de pomelo. En medio de confidencias y susurros al oído, emergen fragancias que evocan cuero toscano, violetas, guayaco y vainilla praliné. ¿A quién pertenecen estas esencias? ¿Son de él o de ella? Aromas que se entrelazan, un perfume perdido que se encuentra de nuevo en el aire.
Sé el primero en valorar “1900 L’Heure Proust” Cancelar la respuesta
Valoraciones
No hay valoraciones aún.